Los estudios muestran que la terapia más efectiva para el tratamiento de este trastorno es la terapia cognitivo-conductual; aunque también pueden ser eficaz la terapia de grupo. Por tanto lo primero que debes tener en cuenta es que necesitas la ayuda de un profesional.

La terapia cognitivo-conductual es un enfoque terapéutico que puede incluir distintas herramientas que el psicólogo tiene a su disposición; como puede ser por ejemplo la técnica de la exposición gradual. Esta consiste en exponer gradualmente al paciente a la situación temida para que gracias al hecho de exponerse una y otra vez a este tipo de situaciones, pueda reducir la ansiedad social y adquirir un sentido de eficacia y confianza en sí mismo que le permitan el manejo de las situaciones sociales.


La terapia también conseguirá desarrollar o aumentar las habilidades sociales (que por lo general no están muy desarrolladas en las personas con fobia social) y a adquirir formas personales más positivas de lidiar con situaciones sociales responsables de las conductas de evitación y los elevados niveles de ansiedad. En un entorno «protegido», el paciente puede ser capaz de modificar la representación de sí mismo y de la situación social experimentando relaciones sociales con los demás.



El psicólogo tiene los conocimientos y experiencia necesarios para aplicar el enfoque terapéutico que mejor se adapte a las particularidades de cada paciente. No obstante, además del trabajo del psicólogo, para poder superar el problema se hace imprescindible tener fuerza de voluntad y predisposición para implicarse totalmente en la realización de la terapia.

Si no sigues las indicaciones del psicólogo, difícilmente vas a poder curarte. Es necesario que estés motivado y asumas la necesidad de tener que salir de tu zona de confort emocional, para que esta se vaya expandiendo progresivamente y tú vayas alcanzando avances positivos.


La medicación puede ayudar, pero no cura

Las personas que sufren de fobia social también pueden beneficiarse de un tratamiento farmacológico; pero es fundamental que sea supervisado por un médico, preferiblemente por un psiquiatra.

La farmacoterapia se utiliza a menudo para crear condiciones favorables para una intervención psicoterapéutica más eficaz; ya que la medicación por sí sola no puede curar el trastorno si no va acompañada de terapia psicológica. Por esta razón, el médico suele recetar tratamientos farmacológicos; pero estos deben ir a la par con los psicoterapéuticos que establezca el psicólogo.


Por lo general, el tratamiento farmacológico no es eficaz por sí solo, porque con la interrupción de la farmacoterapia, los síntomas se repiten puesto que no se ha eliminado el origen del problema. Los medicamentos, de hecho, en un tiempo relativamente corto reducen la intensidad de los síntomas que caracterizan el trastorno, pero no resuelven las «causas» detrás del trastorno, en esencia sería como curar un dolor de espalda severo usando sólo analgésicos: estos reducirían la intensidad dolorosa de los síntomas, pero no eliminaría sus causas.


Conclusión

Como conclusión podemos decir que es fundamental buscar ayuda psicológica para poder superar totalmente el trastorno; pudiendo ir acompañado el proceso psicoterapéutico de medicación si el psiquiatra lo considera adecuado. El enfoque terapéutico más habitual suele ser la psicología cognitivo-conductual puesto que ha demostrado ser eficaz. El psicólogo será el responsable de escoger aquellas herramientas concretas que mejor se adapten a las necesidades de la terapia y a las particularidades del paciente.


Por último es esencial recordar que es uno mismo el agente responsable de su propia curación. El psicólogo te enseñará las herramientas terapéuticas para que puedas superar el problema, y el modo correcto de aplicarlas; pero en última instancia, eres tú el responsable de aplicar a la práctica todas las indicaciones del psicólogo. Y eso requiere disciplina y fuerza de voluntad.

Por tanto, es posible curar la fobia social, siempre y cuando uno busque ayuda terapéutica y ponga todo de su parte para conseguir curarse. En esta página web se recomiendan algunos psicólogos con los que puedes ponerte en contacto e iniciar terapia psicológica.